El Vaticano
El Vaticano, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1984 y cuyo nombre oficial es Estado de la Ciudad del Vaticano, es una ciudad-estado ubicada en la zona oeste de la ciudad de Roma. Es el estado soberano menos extenso seguido de Mónaco. Tiene unos mil habitantes, unas 44 hectáreas de extensión territorial y su creación garantizó la autonomía de la Iglesia Católica. El Jefe del Estado es el Papa, máxima figura.
El Estado de la Ciudad del Vaticano alberga la Santa Sede, máxima institución de gobierno de la Iglesia Católica. Decir «Ciudad del Vaticano» y «Santa Sede» a menudo equivale a lo mismo, pero siendo más explícitos el primero se refiere al estado independiente y a su territorio, mientras que el segundo se refiere a la institución que dirige la Iglesia Católica.
El Vaticano, capital espiritual del cristianismo, fue declarado estado independiente en Febrero de 1929 mediante los Pactos de Letrán firmado entre Pío XII y Benito Mussolini. A parte del Complejo de San Pedro y los Museos Vaticanos, El Vaticano comprende también los jardines y otros edificios administrativos y residenciales que están cerrados al público. Otra entidad importante de El Vaticano y única en su especie es la Guardia Suiza, un cuerpo de élite custodio de la seguridad del país y del Papa.
La Ciudad del Vaticano cuenta con numerosos atractivos que hacen imprescindible tu visita: la increíble belleza de la Basílica de San Pedro, la Capilla Sixtina y los tesoros de los museos pueden hacerte olvidar el mundo entero. Empecemos el recorrido por esta ciudad en la Plaza de San Pedro, desde la que en ocasiones especiales el Papa bendice a los fieles allí congregados.
Hoy en día la Basílica de San Pedro ubicada en la orilla derecha del río Tíber, es uno de los sitios más visitados del mundo. Su grandeza y majestuosidad hacen que uno se sienta chiquitito, aún estando en un país tan minúsculo. Ha llevado muchos años su reconstrucción, agrande y mejora. Resumiendo un poco podemos ver la historia a través de los pasos de su construcción y de los personajes que intervinieron en ella (algo aburrido, pero es historia):
La obra comenzó con un pequeño oratorio sobre la tumba de Pedro en el año 90 por el Papa Anacleto. Luego gracias a los deseos de Constantino en el año 323 se dio inicio a la Basílica como tal. Lleva el nombre del primer Papa, San Pedro. Fueron varios los arquitectos quienes dirigieron la construcción de la Basílica entre ellos Rafael y Peruzzi, cuya forma pasó de cruz griega, en su origen, cruz latina después.
Luego se encargo la obra a Bernardino Rosselino, a través del Papa Nicolás V. Este último muere, las tareas fueron interrumpidas y en 1505 el Papa Julio II demuele parte de la obra anteriormente hecha y le encarga la tarea a Bramante. Se nombra un nuevo Papa, Paulo III y le confía la construcción a Antonio Da Sangallo. Muere Sangallo y otra vez se detiene las obras.
Continúa Pablo V en 1606 y entran a trabajar en gran obra Bramante y Miguel Ángel (aquí es cuando la Basílica pasó a forma de cruz latina) y se construye la maravillosa cúpula de 132.5 mts. de alto. Carlo Maderno construye la fachada barroca que le lleva unos 20 años y luego muere.
Sucede a Pablo V, Urbano VIII y nombra a Gian Lorenzo Bernini para continuar la tarea. Se le encargó el diseño del baldaquino.
Al final en 1626, se da por concluida la exaltante obra, consagrada por el Papa Urbano VIII.
La tumba del apóstol y la Verónica o manto donde aparece la verdadera cara de Cristo, eran de las principales reliquias guardadas en el templo para la época del Papa Nicolás IV en 1289. Poco a poco la Basílica de San Pedro se enriqueció llenándose de más reliquias y nuevas decoraciones propias de los estilos bizantino, románico y gótico.
Entre 1100 y 1300 se decoró con frescos y mosaicos entre los que destaca el artista Giotto. Después paso una cantidad de años descuidada y es el Papa Nicolás V, en 1400 quien decide reestructurarla.
Las puertas centrales de bronce, de Antonio Filarete, la Scala Regia de Bernini, la Piedad de Miguel Ángel, la escultura de Pedro en el Trono, de Arnolfo de Cambio, la Dalmática y cien bellezas más, hacen de esta basílica un lugar sagrado del arte que paso a paso debes disfrutar. Que largo !! pero cito dos más: la "Cruz del Emperador Justino II" y el "Sarcófago" de Giunio Basso.
Ni que decirte que en los edificios de los Museos del Vaticano se guardan unas de las colecciones de arte más importantes del mundo. Por nombrar algunos de los tesoros más preciados, destacan: el Museo Gregoriano Egipcio, creado en 1839 por Gregorio XIV, que comprende una importante documentación de la civilización y el arte del antiguo Egipto, con momias y sarcófagos, estelas funerarias y conmemorativas, así como estatuas de época romana inspiradas en el arte egipcio, entre otras.
Así también, el Museo Pío-Clementino guarda una gran colección sobre todo de esculturas griegas y romanas, entre las que se destacan el "Juno Sospita", la "Amazona Herida", el "Busto de Trajano", la "Ariadna Dormida", el "Apolo de Belvedere", el "Hermes", la "Estatua de Diosa", el célebre grupo del "Laoconte" y el "Heros de Centocelle", entre otros.
El Museo Gregoriano Etrusco, abierto únicamente los lunes y los viernes de 9.00 a 14.00 h. fue creado en el año 1837 por Gregorio XVI. En su interior se encuentra una interesante colección procedente de las excavaciones de la Etruria meridional. En este museo no se pueden dejar de visitar la Galería de los Candelabros, la Galería de los Tapices y la Galería de los Mapas.
Las Estancias de Rafael, decoradas por él mismo a petición de Julio II en 1508, están consideradas como una de las obras maestras de todos los tiempos. Se pueden visitar la Estancia del Incendio del Borgo, la Estancia de la Signatura y a continuación, la Galería de Rafael, situada en el segundo piso. Se distinguen además, la Capilla de Fray Angélico, ornamentada toda ella con frescos de Fray Angélico de 1448- 1450 y el Apartamento Borgia, en cuya visita se incluyen las dos estancias de la torre Borgia.
La Pinacoteca Vaticana, con una maravillosa exposición de obras como "Historias de San Nicolás de Vari", la "Virgen del Magnificat", la "Coronación de María", el "Cristo ante Pilatos" y el "Tríptico Stefaneschi", entre otras, además de los diez tapices tejidos por Pieter vam Aelst en los años 1515-1516, sobre cartones de Rafael.
Como pieza esencial y auténtica joya destaca la Capilla Sixtina, construida entre los años 1475-1481, en la época de Sixto IV. En ella se celebran los cónclaves para la elección de los Papas, siendo además la Capilla privada y oficial de los Pontífices. La Bóveda es, sin duda, uno de los mayores atractivos de la Capilla. Fue decorada por el genial Miguel Ángel con maravillosos frescos, iniciados en el año 1508 y acabados en 1512. Las figuras y las escenas se encuadran en una bella y monumental obra arquitectónica en pintura.
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